miércoles, 28 de agosto de 2013

Yo también tengo algo para vosotros.


Hoy he recibido una llamada de un número desconocido. No era oculto, solo desconocido, así que descolgué sin pensarlo. Preguntaron por mí nombre y asentí. Me dijo que llamaba porque estaba en su lista para realizar el servicio militar obligatorio, vamos, "la mili".

Yo me quedé un momento reflexionando en silencio. Le pregunté si era una broma. 

- A ver, usted es Daniel Cano Alarcón, con DNI tal cual...

- Sí, soy yo, pero debe de ser un error. El servicio militar obligatorio se eliminó hace ya muchos años. ¿De dónde me llama? 

Titubeó, pero dijo que llamaba de un cuartel situado en Almería. Conocía de la existencia de ese cuartel, pero seguí insitiendo en que eso debía ser un error.

- No me creo nada. A ver, ¿de dónde me llama?

- Insisto señor, le llamo desde Almería.

- Venga ¿y en qué año estamos?

- En 1982, señor.

Me cambió la cara, pero impuse la lógica. No quedaba otra.

- Entonces está usted llamando a una persona que no nacerá haste dentro de 6 años y le llama a un aparato que no se inventará hasta dentro de 10 años como mínimo. No manejo la fecha exacta de la invención del móvil.

- ¿Móvil? ¿De qué me habla, señor?

- Mira, que no me trago lo de señor, ni lo de la mili, ni el 1982. Además, tienes acento sudamericano. En 1982 no había un sudamericano en el ejército ni de coña.

- Lo que está diciendo usted es racista y grosero para conmigo...

- Escúchame, o me dices para qué me estás llamando o cuelgo, que quería dormir la siesta. Y bastante tengo con los de Jazztel.

 - Sí.

- ¿Sí qué?

- Que le llamo de Jazztel.

- ¿ Que me llamas de Jazztel? ¿Y me vienes con esa gilipollez de la mili?

- Era por darle un escarmiento.

- ¿Escarmiento de qué?

- Usted posteó hace unos días en internet que su conexión con nosotros no iba bien. Nuestros compañeros anotaron esa queja y no se vió ninguna llamada por su parte para reclamar. Usted nos criticó directamente en la red sin tratar el problema con nuestros operadores. Cosas como esa tienen un impacto económico brutal en nuestra empresa. Se genera una corriente negativa de opinión.

- Escúchame, me importa más bien poco qué le pase a tu empresa. Si no dais buen servicio es problema vuestro, no mío. Por cierto, ¿te pagan por esto? ¿Por gastar bromas telefónicas a los clientes? ¿Sabe tu jefe lo que estás haciendo ahora mismo?

El operador se quedó súbitamente callado. No sabía cómo salir de ahí.

-  Escucha, no te molestes en contestar, tengo prisa. QUE TE DEN POR EL CULO.

Justo cuando iba a colgar oí cómo gritaba que tenía algo para mí. 

- A ver, venga. Dime lo que tengas para mí y cuelgo.

- No es algo que le pueda decir, es que tenemos a su madre aquí. O borra ese comentario o pasaremos a mayores. 

Hice una breve pausa. Este chaval me estaba tocando los mismísimos y pasaba de perder más tiempo. De veras que quería echar esa siesta. 

- Mira, yo también tengo algo para ti.

Erupté y colgué.


Me metí en la cama y empecé a acurrucarme para coger el sueño. Pasaron lo que supongo que serían unos 10 minutos y no conseguí coger el sueño. ¿Y si esos putos locos de Jazztel habían amordazado a mi madre? ¡Qué gilipollez! Voy a llamarla y punto.

Como era normal, me comunicaba. Mi abuela y yo siempre nos ponemos de acuerdo para llamarle siempre a la vez. Bueno, mi abuela siempre es más rápida que yo. Eso me tranquilizó. Si alguien rapta a mi madre apagaría el móvil, no estaría hablando con nadie a través de él. Según las películas, un teléfono se puede localizar mientras está al habla, así que no tenía sentido que la tuvieran amordazada. Me sentí estúpido solamente de haberlo dudado.

Con la conciencia mucho más tranquila por haber llamado a mi madre y no haber pasado olímpicamente del tema, me volví a la cama. Y justo cuando el sueño entró a mi habitación sin avisar y empezaba a abrazarme sonó el teléfono. Era mi madre.


- Dime.

- ¿Dime? Imbécil, que eres un imbécil.

- Pero mamá, ¿Qué te pasa?

- ¿Me llamas, me mandas a tomar por culo, cuelgas y ahora me dices que qué pasa? 

No sé cómo, pero si alguien sabe son ellos, los de Jazztel han llamado a mi madre con mi número y han reproducido mi frase sacada de la típica "grabación para asegurar la calidad de nuestros asistentes". 

Bastente tuve yo con eso. ¿Cómo le explicas lo que os he explicado a vosotros en un párrafo a una madre? Todo esto le sonaba a ciencia ficción y pensaba que me estaba haciendo el remolón. En resumen, me pasé toda la tarde intentando disculparme ante mi madre por algo que no hice. Luego se puso mi padre y bueno, tuve que desmentirles que andara con compañías raras y que llamara a mi madre estando borracho. Adiós a la siesta.

Teleoperador misterioso de Jazztel, jusgaste muy bien tus cartas y ganaste esta vez, pero esto no ha acabado aquí. Aún tengo algo para ti.




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